EL ESTRÉS: LA NUEVA PREOCUPACIÓN ANTIEDAD

La piel está directamente conectada con el sistema nervioso central y el sistema circulatorio. Por esta razón, cualquier alteración en nuestro organismo repercute negativamente en su aspecto y, en su efecto en la salud de la piel.

Los estados de ansiedad y nerviosismo, así como la exposición a agentes externos (viento, frío, sol, polución…) provocan desequilibrios hormonales y debilitan nuestro sistema inmunológico, bajando las defensas cutáneas, provocando procesos inflamatorios y estimulando la producción de hormonas como la adrenalina y el cortisol.​

Factores que provocan estrés en la piel:​

Exposición Solar​

Exposición Luz Azul​

Viento

Contaminación

Cambios Temperatura​

Estrés Emocional

¿Qué consecuencias tiene el estrés en la piel?​

El aumento de la secreción de cortisol permite afrontar el estrés y las exigencias del día, además de incrementar la disponibilidad de energía. Pero, si bien es necesario para sobrevivir, también puede traer problemas para la salud, ya que el hecho de que exista una secreción elevada puede provocar a corto plazo en la piel problemas como dermatitis, acné y empeorar condiciones preexistentes, como la psoriasis o rosácea.

A largo plazo este aumento de cortisol acelerará el envejecimiento cutáneo porque el cortisol consigue descomponer el colágeno y la elastina presente en la piel a un ritmo mucho mayor del correspondiente de forma natural, lo que da como resultado la aparición temprana de arrugas y líneas de expresión. ​

Además, la ansiedad también hace que se destruya el ácido hialurónico y daña el ADN celular, afectando de forma concreta a la parte encargada de controlar el envejecimiento de las células.

En los últimos años, el estrés se ha convertido en el principal problema de envejecimiento de la piel, reemplazando a la exposición a los rayos UV o la contaminación. Esta preocupación está más presente en las generaciones más jóvenes menores de 40 años (Fuente: Mintel) y es por eso que ahora, más que nunca, debemos incluir en nuestra cosmética productos antiestrés, que prevengan y corrijan sus efectos. ​

ACTIVO ANTIESTRÉS EN TODA LA LÍNEA DE FACIALDERM​

Se trata de un activo antiestrés presente en toda la línea de FACIALDERM que se extrae de la Tephrosia purpurea, una planta nativa de la India usada tradicionalmente en la medicina ayurvédica por sus beneficios en la piel.

Se ha demostrado que este activo actúa a través de varias vías bloqueando o paliando los efectos negativos del estrés cutáneo. ​

0 %
CORTISOL

Reduce los niveles de cortisol ​
(hormona del estrés)​**

+ 0 %
BETAENDORFINAS

Aumenta la producción de las betaendorfinas ​
(hormona del “bienestar”)​**

+ 0 %
LUMINOSIDAD

Mejora la luminosidad
de la piel ​**

**Resultados de los tests de eficacia del ingrediente activo Neurophroline™

NUESTRA DERMATÓLOGA PALOMA BORREGÓN TE CUENTA CÓMO EL ESTRÉS AFECTA LA PIEL Y CÓMO PREVENIRLO​

FACIALDERM: LA LÍNEA GLOBAL ANTIEDAD Y ANTIESTRÉS​

Toda la línea de FACIALDERM contiene una alta concentración de activos antiestrés y antiedad basados en los principios de la neurocosmética, que reducen y previenen los signos del estrés facial y el envejecimiento prematuro.