Podemos reducir el efecto de la suma de factores externos que actúa sobre el genoma y nuestra piel a lo largo de nuestra vida a través de la neurocosmética.

El genoma es el conjunto de genes en el que está contenida toda la información necesaria para desarrollar los caracteres del ser humano. El estudio de los genes explica, aproximadamente, el 25% de las enfermedades crónicas, pero ¿cómo se explica el otro 75%? ¿Qué otros factores intervienen en la salud y en el aspecto y funcionalidad de nuestra piel? Parece que la clave está en el exposoma.

Durante toda nuestra vida, sin darnos cuenta nos exponemos a diferentes factores externos que actúan sobre nuestra piel y genoma, por lo que nuestras células de la piel se pueden alterar y modificar de forma negativa por estas causas:

1-Radiación solar:

Problema: La exposición a las radiaciones solares hace que nuestra piel envejezca y aparezcan manchas en la piel. Pero no solo la luz ultravioleta nos afecta, sino también la luz azul, visible o infrarrojo.

Solución: Siempre usar y renovar cada 2 horas nuestro filtro de protección solar (superior a 50 SPF) Además se recomienda utilizar cosméticos con vitamina C, como el sérum booster 03 antimanchas de Facialderm.

2-Contaminación:

Problema: Sobre todo si vivimos en ciudades estamos en contacto con partículas contaminantes diariamente, que penetran en la piel acelerando el envejecimiento y produciendo manchas.

Solución: Cosméticos que actúan como filtro e impiden que la polución afecte a la piel, al establecer una capa de protección contra sus efectos. Un ejemplo, el sérum booster 05 antipolución de Facialderm.

3-Tabaco:

Problema: El tabaco envejece, tono grisáceo en la piel, falta de vitalidad, manchas oscuras. Además de otros daños más serios que produce en nuestro organismo.

Solución: Dejar de fumar. Es un buen reto para 2020.

4-Temperatura:

Problema: La exposición al frío o al calor, cambios bruscos de temperatura, climas secos etc… hace que nuestra piel sufra. Esto está relacionado con los poros dilatados, descamación de la piel, etc….

Solución: Cuidar nuestra piel con productos hidratantes o reparadores. La línea antiestrés facial y antiedad de Facialderm cuenta con un sérum booster reparador y otro reductor de poros, con altas propiedades hidratantes, además de cremas faciales.

5-Alimentación/ Nutrición:

Problema: Una dieta rica en grasas saturadas o una ingesta excesiva de alcohol nos envejece.

Solución: Una dieta rica en vitaminas, verduras, y antioxidantes, pudiéndonos permitir algún capricho de vez en cuando.

6-Estrés:

Problema: El exceso de estrés mantenido a lo largo del tiempo hace que nuestra piel sufra las consecuencias: sequedad, arrugas, manchas, rojeces…

Solución: Para que nuestra piel no sea reflejo de nuestro estrés, y aunque lo ideal es optar por llevar un estilo de vida y de ocio que contrarreste el estrés a veces inevitable, podemos optar por cuidarnos con productos cosméticos con ingredientes como el Neurophroline, inhibidor del estrés en la piel, presente en nuestra línea antiestrés facial.

7-Falta de sueño:

Problema: Cuando dormimos, nuestro cuerpo descansa y nuestra piel se renueva. La falta de horas de sueño se refleja en nuestro rostro, aunque pretendamos disimularlo con maquillaje, la piel se ve fatigada y desvitalizada.

Solución: Por supuesto, intentar dormir entre 7 y 8 horas diarias, en un horario fijo cada día. Y mejor, habiéndonos aplicado nuestros productos faciales antes de acostarnos. Una buena fórmula es utilizar los sérums que respondan a las necesidades de cada tipo de piel. Por ejemplo, el sérum booster 01 lifting y la crema acorde a tu tipo de piel.

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