Acido Hialurónico:

Componente natural de la dermis que contribuye a la hidratación, elasticidad y firmeza de la piel.

Anti-polución:

Gran parte de nosotros vivimos en grandes o medianas ciudades y estamos sometidos a unos niveles elevadísimos de contaminación. La piel se ve perjudicada. Una exposición a la contaminación a lo largo de los años acelera el estrés oxidativo de las células, dando como resultado el envejecimiento prematuro de las mismas. Ante esta necesidad se han creado cosméticos específicos para prevenir y curar los efectos de la contaminación en la piel.

Beta-endorfinas:

Hormona y neurotransmisor endógeno opiáceo que se produce en el sistema nervioso central. Actúa principalmente como moderador de dolor, reduciendo la trasmisión y eficacia de estímulos sensoriales. Son primordiales en la lucha contra el estrés facial, ya que estimulan la síntesis de b-endorfinas, mejorando el confort de la piel, así como las rojeces.

Cortisol:

El cortisol (hidrocortisona) es una hormona esteroidea, o glucocorticoide, producida por la glándula suprarrenal. ​ Se libera como respuesta al estrés y a un nivel bajo de glucocorticoides en la sangre.

Estrés facial:

El estrés produce un envejecimiento prematuro en el rostro, especialmente en el de las mujeres, cuyos principales signos visibles son sequedad en la piel, disminución de la luminosidad, enrojecimiento, flacidez, aumento del acné o bolsas en los ojos.

Luz azul:

Aparte del sol, que es la principal fuente de luz azul, hay muchas fuentes interiores de luz azul fabricadas por el hombre; entre ellas, los fluorescentes, las lámparas LED y los televisores de pantalla plana o móviles.

En particular, las pantallas de visualización de equipos electrónicos, computadores portátiles, smartphones y otros dispositivos digitales emiten cantidades considerables de luz azul. La cantidad de luz HEV que estos dispositivos emiten es solo una fracción de la emitida por el sol, pero la cantidad de tiempo que la gente pasa con ellos y la proximidad de estas pantallas a la cara del usuario preocupa a muchos doctores de la visión y a otros profesionales de la salud por los posibles efectos a largo plazo que la luz azul pueda tener sobre la salud visual y de la piel.

Manchas:

La pigmentación irregular de la piel (o hiperpigmentación, como se denomina habitualmente) es un problema cutáneo habitual. Las manchas de la edad (también conocidas como léntigos solares o seniles) o las áreas oscuras de la piel aparecen con frecuencia en la cara, las manos y otras partes del cuerpo expuestas normalmente al sol.

Piel sensible:

Las personas con piel sensible padecen síntomas muy desagradables en el rostro, que pueden acompañarse (o no) de eritema (enrojecimiento). Los síntomas pueden incluir sensación de cosquilleo, tirantez, calor o incluso ardor, y con mucha menos frecuencia, prurito (picor). Es muy común que no toleren bien la aplicación de productos cosméticos en el rostro.

Poros dilatados:

El poro dilatado es un problema que preocupa a muchas mujeres. Da a la piel una imagen poco estética. Cuando tenemos el poro dilatado, nuestra piel no se ve fina, se ve mate y suele ensuciarse más fácilmente. El problema es que cuesta mucho cerrar el poro o disminuir su tamaño cuando es demasiado grande. Además, el poro dilatado tiende a retener más restos de maquillaje e, incluso, suciedad, y en el caso de la piel grasa.

Rojeces:

Algunos síntomas de las pieles sensibles y reactivas son enrojecimientos y pequeños vasos sanguíneos visibles en el rostro, a menudo temporales. Sin embargo, este fenómeno puede empeorar con el tiempo y las manifestaciones cutáneas pueden volverse permanentes.

Sérum booster:

Los sérum boosters se pueden mezclar entre sí para crear las mejores fórmulas personalizadas, según necesidades concretas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.